viernes, 23 de enero de 2009
¿Cuántos años llevo aquí?
¿Cuántos me pueden quedar?
¿Cuál es el precio exacto
de la felicidad?
¿Quién se acordará de mí?
¿Quién te volverá a mirar?
¿Quién impulsa las manijas
de la casualidad?
Una caricia del ayer
Unas postales sin firmar
Y aquel disco de los Burning
no son cosas que guardar.
Hoy sonrío al recordar
que soñarás con volar
Desde los bancos de Madrid
no se puede ver el mar.
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